Manolo Paz

Biografía

Estudió en la Escuela de Artes y Oficios "Maestro Mateo" de Santiago de Compostela entre los años 1978 y 1979. En 1980 trabajó como profesor en la Escuela de Canteiros de Poio (Pontevedra). Sus primeras obras se enmarcan en un lenguaje centrado en el dominio del espacio y el espacio aéreo. En la serie Satélites de 1983 el artista utiliza materiales como el hormigón y procesos de encofrado en ensamblajes fragmentarios de aire industrial. Este mismo año, una breve estancia en Nueva York le permitió tomar contacto con nuevas tendencias a través de las visitas al MOMA y otros centros de arte de vanguardia. A la vuelta del viaje pasó del "satélite al monolito", segun sus propias palabras, dándole más importancia a la tierra que a los conceptos espaciales. Desde este momento su obra se centra en reflexiones sobre el valor de la cultura autóctona, sus símbolos, sus signos, su material (en piedra, el granito) y su diálogo con la memoria del lugar donde se van a colocar.

En el año 1984, su participación en las exposiciones "Encontros no Espacio" e "Imágenes dos Oitenta" llamó la atención de el galerista madrileño Fernando Vijande. Paz empezó a exponer en sus galerías entrando a formar parte de los circuitos nacionales de arte y participando en ferias y exposiciones colectivas en el extranjero. En la obra de Manolo Paz conviven los rudimentos del oficio de la cantería y la conciencia de una autonomía artística que propone una relectura de la piedra como material de significación propia. Sus monolitos o menhires, están ligados al subconsciente colectivo ancestral, el escenario de la naturaleza con o sin el contacto del hombre y enraizados, de alguna manera, con la cultura Celta. Ejemplo de ello es la pieza llamada "Áncora", que hace referencia al mundo Neolítico pero retomado en la tradición antropológica y artesanal con la que estos útiles siguen estando presentes en la cultura gallega del momento. Objetos que el artista conoce por su íntima relación con el mar.

Paralela al discurso intrahistórico están las realidades materiales, el enfrentamiento del artista con las posibilidades expresivas de la piedra. La talla directa artesanal busca los contrastes de la superficie rugosa y los interiores pulidos y trabajados.en los que asoman nuevos cromatismos. El aspecto macizo y pesado se aligera por el asentamento vertical de la pieza y las perforaciones y molduras en la parte superior de la misma.

En 1986 combina la madera con la piedra. La madera es presentada como peana, alcanzando tal grado de integración , de asimilación de temperaturas en el tratamiento rudimentario de ambos materiales que las esculturas se aprecian como un todo en el que los materiales comparten su protagonismo. Estas piezas inciden en el valor totémico del tronco de madera que se bifurca en el bloque de piedra. En estas piezas predomina una estética ascensional relacionada con la verticalidad del cuerpo, del tronco antropomórfico, no exento de connotaciones fálicas, evidentes en piezas como "Sipotes" (1986).

En las obras de 1989, entran en juego factores más racionalistas, de equilibrios, tensiones y volúmenes, de estabilidades horizontales, y consecución de un espacio relajado alrededor de moles líticas en detrimento del límite de la admiración que imponen los fitos verticales anteriores. La geometrización más radical y el abandono de lo emotivo derivado de los procesos artesanales es sustituido aquí por cortes de mayor énfasis industrial de los bloques de granito.

En 1992 consigue la Beca Unión Fenosa de Creación Artística en el Extranjero y regresa a Nueva York. Ahora deja la artificialidad de la base y opta por una puesta en escena más natural de sus piezas, bien como una instalación o aisladas una vez que reconsidera el lugar específico. En Nueva York trabaja en una alternativa a la talla directa y al granito, realizando esculturas ensambladas de base geométrica y constructivista, con toques neo-pop. Tambien experimenta con el metal. Quizás la transformación más decisiva fue el ensamblaje orgánico de las estructuras fragmentadas de granito. Estas piezas se asientan directamente en el suelo y explicitan el debate entre naturaleza y cultura, confrontando el material y su presentación. La obra de Manolo Paz forma parte de importantes museos y colecciones privadas e institucionales como la Fundación ICO, el Museo de Duisburg de Alemania, Fundación Oriente en Lisboa el Museo Unión Fenosa de A Coruña, el Parque escultórico Namakunay (Japón) y la Colección de Arte Caixa Galicia (A Coruña).

En 1994 realiza una de sus obras más representativas. Familia de Menhires o Menhires por la Paz, un conjunto escultórico de 12 piezas ubicado frente a la Torre de Hércules, en A Coruña. Pulse aquí para ver visita virtual.

En el año 2010 realiza la cruz para  el altar en la que Benedicto XVI oficiaría los actos litúrgicos durante su visita a Santiago de Compostela.

En 2011 su obra Menhir, una pieza de diez metros de altura y más de 120 toneladas de peso se instala en los accesos de las nuevas instalaciones del aeropuerto de Santiago de Compostela.

Ese año es nombrado académico numerario de la Real Academia Galega de Belas Artes de Nosa Señora do Rosario en la sección de Escultura, pronunciando el discurso "A Pedra e o Home: Reflexos".

Obtiene el Premio da Cultura Galega de Artes Plásticas y el Ayuntamiento de Cambados le concede el Premio Ramón Cabanillas.

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